LA RUCOCRACIA

El gigante es vulnerable por sus pies de barro.


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UNA COLUMNA DE LUIS GUILLERMO FRANCO

En el rigor de las ciencias sociales, existen una variedad de enfoques teóricos para evaluar a cualquier persona dedicada a la política; sin embargo, una manera sencilla y adecuada para calificar a un político – de cualquier latitud y desde un imberbe jefe de grupo de secundaria hasta un Presidente de la República-, es considerando dos criterios, el primero es analizando su capacidad de hacer.

Este punto implica que, todo hombre y mujer dedicados a los asuntos públicos, deben ser valorados por sus aptitudes para resolver problemas, ya sea ejecutando una acción por iniciativa propia o haciendo las diligencias necesarias ante las autoridades correspondientes, para así atender con eficacia cualquier demanda social.

El segundo criterio que se debe analizar es la fortaleza de su palabra, porque un político que no cumple sus promesas, que es indiscreto o que miente; no puede ser apreciado por la sociedad, porque genera desconfianza e incertidumbre.

La generación a la que pertenece el Presidente López, popularizó la palabra “ruco” -hoy un auténtico arcaísmo para millenials y subsecuentes-, como un adjetivo irreverente para definir a todo individuo con una visión anticuada de la sociedad, que se resiste a la innovación que propicia cambios en la vida cotidiana.

Hoy, paradójicamente, el gobierno se maneja con criterios caducos y sin ningún recato muestra su fascinación singular por las autocracias populistas que padecimos en nuestro país en los años 70: así el modelo de la rucocracia, repleto de ideas obsoletas que hasta se atreven a preferir el ábaco en lugar de las computadoras.

La rucocracia instaurada por López -incluyendo a los más noveles integrantes de su gabinete contagiados por el enfoque caduco y abyecto de la gobernanza-, ha contagiado a sus partidarios en fanáticos que aplauden el autoritarismo que antes repudiaban y ahora su devoción los obnubila.

El connotado escritor José Emilio Pacheco, a manera de reproche a sus contemporáneos que vivieron el trauma de la masacre estudiantil de 1968 y que con el tiempo apaciguaron sus posiciones críticas al poder, escribió que “de viejos son todo aquello que criticaban a sus 20 años”. La sentencia del escritor galardonado con el Premio Cervantes, se mantiene intacta en su vigencia.

Se debe enfatizar que esto no se aplica por extensión a todos los adultos mayores, porque aunque entre ellos hay devotos de la rucocracia de López; aún hay quienes no han renunciado a su actitud crítica al poder y se niegan a ver con normalidad la ineficacia gubernamental, el populismo y las pulsiones autoritarias.

Eso sí, los rucócratas están en todas las generaciones. Ojalá reaccionen y se sacudan su mansedumbre y abyección antes de votar en el 2021.

Cortesanos: Con el mandato de que el INE organice una “elección” de dirigentes en MORENA sin sufragios, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación demuestra que en el 2021 será capaz de emitir cualquier barbaridad como sentencia.

 Twitter @luisguifranco


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Luis Guillermo Franco

Periodista punk. 13 años articulista de Organización Editorial Mexicana y 11 años como editor web. Twitter: @LuisGuiFranco

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